La Rochelle
Una joya en el atlántico
Sus impresionantes torres te desvelarán uno de los puertos más bellos de Francia. A pie o en bici, te sorprenderán sus callejuelas adoquinadas, su patrimonio arquitectónico y sus muelles repletos de historia, al igual que sus casas con entramados de madera, sus preciosos soportales y la piedra blanca de sus palacetes en la que se refleja la luz del atlántico.
Además de su historia, no te debes perder el ambiente de sus terrazas y restaurantes en los que podrás degustar las deliciosas ostras de esta costa del oeste de Francia. La Rochelle es un puerto abierto que invita a dejar las maletas para disfrutar de unas vacaciones tranquilas pero animadas durante todo el año.
El puerto de las bellísimas torres también gustará a los niños. La Rochelle es el destino ideal para unas vacaciones en familia. Además de los paseos en bici y de sus preciosas playas, los más pequeños disfrutarán de uno de los acuarios más bonitos de Europa con unos 10.000 peces y animales marinos.
Viajar a La Rochelle es también descubrir el mundo de la vela a través de sus regatas y de su prestigiosa feria, el Gran Pavois.
¡En cualquier estación, en pareja, en familia o entre amigos, La Rochelle no decepciona!