La isla de Oleron
Cuna de la ostricultura
La isla de Oléron conocida como la « luminosa », es la más grande de la costa atlántica francesa. Cruzando el viaducto que la une al continente, esta isla de pescadores y ostricultores disfruta de una luz casi mediterránea. Sus pequeños pueblos de pesca salpican una costa preservada bordeada de bosques de pino donde la ostra es la reina. Sus canales y marismas se mezclan con verdes viñedos para completar un paisaje variopinto donde predomina la naturaleza.
Los paseos en bici hasta el faro de Chassiron y las magníficas playas de arena blanca divertirán a toda la familia. Los pueblos de la isla, que han sabido conservar su autenticidad, tienen un encanto muy especial. Agradables calles y animados mercados que huelen a mar.
Para los más atrevidos, existe, por ejemplo, la posibilidad de hacer surf, windsurf, catamarán o kayak y, si lo que buscas es ponerte en forma, podrás disfrutar de las virtudes de la Talasoterapia.
Sobre todo, no te pierdas una parada gastronómica. Una copa de Pineau des Charentes en una terraza o una fuente de deliciosos mariscos en uno de sus restaurantes alegrarán tu paladar en buena compañía.
¡Disfruta de todos los placeres del mar!