Estuario de la Gironde
A lo largo del estuario de la Gironde, de camino a Royan, la costa ofrece paisajes distintos en los que se alternan las largas playas de arena, los acantilados salpicados de las típicas cabañas de pescadores llamados “carrelets”, los bosques de pinos y las marismas del río Seudre.
En la orilla derecha del estuario se encuentra el pueblo de Meschers y sus acantilados de 20 metros. Las grutas naturales, que sirvieron de refugio a los protestantes en el siglo XVI, eran también el escondite de los piratas y la base de los corsarios que asaltaban a los mercantes que navegaban hacia Burdeos. Hoy en día, conocidas como las grutas de Matata y de Regulus, estos escondites trogloditas se pueden visitar.
Si sigues la costa, verás a lo lejos, al borde del acantilado, una preciosa iglesia románica. Esta romántica visión es la iglesia Sainte-Radegonde de Talmont-sur-Gironde. Este pequeño puerto encantador servía, en la Edad Media, de embarcadero para los peregrinos que querían ir hasta Santiago de Compostela. Hoy en día, este pueblo de casas blancas repleto de malvarrosas es una de las paradas imprescindibles si visitas esta parte de la región Poitou-Charentes.
¡Un paisaje único para alegrar tus vacaciones!